El Chaltén

Nada más llegar a El Chaltén y bajar del autobús es posible que te embargue una ligera sensación de claustrofobia. El Chaltén se encuentra completamente rodeado de enormes muros de piedra que parecen contraerse sobre este pequeño pueblo de montaña. Comprimiéndolo. Reduciendo poco a poco el espacio entre sus edificios. Ocultándolo bajo una sombra perpetua. Mires a donde mires tu vista siempre se cruza con algún enorme cerro de piedra. Y sobresaliendo entre todos, el cerro Fitz Roy.

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El Chaltén desde la terminal. Panel de entrada al pueblo con el Fitz Roy de fondo

El Chaltén no existiría sin el Fitz Roy. Este pueblo fue fundado hace poco más de treinta años por y para el Fitz Roy. Incluso su nombre se lo debe a esa montaña. En lengua tehuelche “Chaltén” significa “montaña humeante”. Así es como denominaban los antiguos nativos al Fitz Roy. Aunque al parecer usaban ese mismo nombre para dirigirse a más de un cerro de la zona. El Chaltén está enteramente volcado con el turismo de montaña. Su ubicación es privilegiada: es el único poblado situado en el interior del parque nacional Los Glaciares. Miles de turistas se aproximan cada año para internarse por sus senderos y contemplar a dos de sus mayores maravillas, tan codiciadas como esquivas: El Fitz Roy y el cerro Torre. No por nada se le considera la capital nacional del trekking. Aunque senderismo no es lo único que se puede hacer aquí. En sus alrededores decenas de paredes aguardan a ser escaladas.

Una de las cosas que me atrae de El Chaltén es su arquitectura de reglas anarquistas. Edificios multicolores de diversos tamaños y formas van dando lugar a calles, en su mayoría sin asfaltar. Hoteles que parecen de lujo, hosterías, hostels, cabañas e incluso casas prefabricadas que ofertan un espacio en su jardín a modo de camping. Todo ello se agolpa para dar sentido a un pueblo. Uno sencillo, pero no por ello sin atractivo. Y paseando por la calle principal te encuentras con infinidad de bares y restaurantes con ofertas de dos por uno en los que se pueden degustar desde empanadas de carne hasta parrilladas de cordero, todo ello bañado con una buena cerveza artesanal. El refugio perfecto para una tarde de viento.

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El Chaltén desde la senda que va hacia la Loma del Pliegue Tumbado

Porque es aquí donde, por primera vez, vemos en acción al famoso viento patagónico. Tras hacernos abortar un trekking antes de tiempo, regresamos a la ciudad y comprobamos que allí su fuerza no es menor. De vez en cuando nos vemos obligados a detenernos para no perder el equilibrio. Este viento que en casa haría llover tejas y derribaría más de un árbol, aquí no parece tener mayores consecuencias. En ese momento percibo lo bien anclado y sujeto que se encuentra todo. Hasta la más insignificante pieza de la más pequeña de las casas.

El único percance que presenciamos es un cable de alta tensión aflojado por las rachas de viento. Este, a medio soltarse, comienza a lanzar chispas que prenden fuego a los arbustos que crecen al pie del poste de madera. Algo nada extraño viendo lo seca que se encuentra toda la vegetación. Pero no ha pasado mucho tiempo cuando los bomberos hacen acto de presencia. No sé si esta será la causa del apagón que sufre el pueblo durante un par de horas. El generador que enseguida encienden en el hostel me hace pensar que estos apagones no son algo fuera de lo común. Lo que sí es seguro es que, hasta que no vuelve la electricidad, no tenemos agua con la que ducharnos. Ni caliente ni fría.

Nosotros por si acaso, no vaya a ser que el viento vuelva a arreciar y se nos lleve en la próxima caminata, tomamos medidas para quedar bien anclados a tierra:

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Disfrutando de un exquisito gofre en la wafflería tras una dura jornada

5 comentarios en “El Chaltén

  1. Julen, con esos postres no me vas a seguir en la próxima carrera. Espero que lo estés disfrutando y que nos lo sigas contando……..yo mientras, me sacrificaré y tendré que seguir tirando del equipo en el csgo mientras faltes………un abrazo

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  2. Estoy pensando que la hora de comer no es la mejor para leer tus post con estas fotos de gofres!! Échate piedras a los bolsillos para no salir volando hombre!

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