San Carlos de Bariloche

Había oído decir de San Carlos de Bariloche que es la Suiza de Argentina. Nada más llegar la razón se hace evidente. Lagos de aguas azules rodeados de verdes bosques y abrazados por interminables cordilleras que delimitan el horizonte. Muchos de los montes que se divisan en la lejanía, aun en estos días de un verano ya avanzado, mantienen algún que otro parche de nieve.

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Vistas en la ascensión al cerro Llao Llao

Mires a donde mires pareces estar ante una foto de postal. Lejos quedan ya los enormes ríos de aguas marrones que no hemos dejado de contemplar a lo largo de los últimos días.

Bariloche es una ciudad muy concurrida en temporada alta. Tanto en verano como en invierno, durante la temporada de esquí. Lo primero que nos sorprende es la gran cantidad de israelíes que nos encontramos. El ochenta por ciento de los turistas con los que nos cruzamos son posiblemente de Israel. Según tengo entendido, antes o después de realizar el servicio militar aprovechan para irse de viaje, y sus destinos predilectos suelen ser el sudeste asiático o Suramérica.

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Vistas desde el hostel Bariloche Inn

Bariloche se encuentra dentro del parque nacional de Nahuel Huapi. Las opciones para perderse entre sus cerros y pernoctar en alguno de sus refugios son infinitas. Aparte, conducir entre sus valles por rutas que atraviesan paisajes increíbles, redescubriendo ciudades como Villa La Angostura o San Martín de los Andes, es una opción a tener en cuenta. Por desgracia y como es habitual no disponemos de toda la eternidad para desentrañar todo lo que esta parte de Argentina nos ofrece.

Tenemos ya ganas de internarnos entre bosques y montañas tras tanto pasear por dunas de playa. Comenzamos por algo sencillo y habitual. Una mañana por el circuito chico alrededor de la zona de cerro llao llao, para después ver el atardecer desde cerro campanario. Ambos de fácil acceso desde el centro de la ciudad y con unas vistas espectaculares.

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Vistas desde el cerro Llao Llao

Al siguiente día elevamos un poco el nivel de exigencia. Ascendemos a Cerro López continuando hasta el punto más alto, el pico turista. Sigue siendo un trekking muy concurrido y al alcance de todos. En esta caminata hacemos un primer contacto con lo que nos espera en la mayoría de los trekkings de esta zona: escarpados senderos de una arenisca que se eleva con el paso de la gente, se impregna por todo tu cuerpo y te inunda las fosas nasales. Toda una gozada pasear tras la polvareda levantada por los que te preceden, bajo el sol abrasador de verano. Pero las vistas lo valen. Una vez en lo alto todo son picos nevados por un lado y lagos azules por el otro.

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Vistas a medio camino del cerro López
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Vista del refugio cerro López
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La Hoya
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Vistas desde Pico turista

Como decía, este sendero en concreto no es particularmente difícil. Para toda la familia se podría decir. Es suficiente con tener cuidado sobre todo a la hora de descender, para no resbalar con la fina capa de resbaladiza arenisca que todo lo cubre y acabar con el culo en el suelo. Poco más podría suceder. Pero si lo que buscas es algo más emocionante, siempre puedes hacer como alguno y venir al monte con zapatillas sin suela. La diversión está asegurada. Nos topamos incluso con un caso en el que, no contentándose con llevar zapatillas, descendía empuñando un palo de medio metro. Con este palo tanteaba el terreno que le quedaba por delante. Como un invidente que se dispone a saltar a la piscina de cabeza, pero no sin antes asegurarse de que el agua sigue en donde se supone que debe estar. No vaya a ser que salte y resulte que ya no quedan piedras con las que abrirse la cabeza.

 

2 comentarios en “San Carlos de Bariloche

  1. Julen, un placer nuevamente disfrutar de tu excelente prosa. Eso si, creo que estás perdiendo épica. Cuéntanos como un guijarro de arenisca golpeó en tu tobillo poniendo en grave peligro tu equilibrio y por tanto tu integridad física. o como cruzaste un charco de dimensiones kilométricas con la única ayuda de tu vara de avellano… Y eso de Pico Turista no impone nada. Te sugiero que lo renombres como Murderhorn, el que subió Homer!

    ¡Nos prometiste exageraciones marca de la casa!

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