Mount Owen III

Imagen de portada : Vistas a medio camino de la cima del Mount Roy
Imagen de portada : Vistas a medio camino de la cima del Mount Roy

Nos quedamos inmóviles durante unos segundos, de piedra, sin poder creerlo. Ya nos veíamos en el albergue tomando un merecido descanso, celebrando el día con un par de vasos de vino. Y en solo un segundo, esa idea se ha hecho pedazos. Ahora estamos en mitad de la nada, destrozados y a poco de ser absorbidos por la oscuridad. Nos basta con pensar en dar la vuelta y desandar todo el camino para tirar por tierra el poco ánimo que nos queda.

Ponemos todo nuestro empeño en idear alguna manera de atravesar este nuevo obstáculo. Me acerco a la orilla para tratar de encontrar la continuación del camino, pero no consigo ver nada. Nada que no sea espesa vegetación. En realidad, si el camino continuase al otro lado, el problema no sería insalvable. El río no parece cubrir mucho y apenas llega a los tres metros de ancho, por lo que con cuidado podríamos vadearlo. Pero una señal naranja colgada en uno de los árboles de la orilla opuesta apunta río arriba. Así que al parecer no hay que cruzar el río, sino remontarlo. Tendríamos que hacerlo metiéndonos en él y andando a contra corriente, ya que ambas orillas parecen cubiertas de un infranqueable muro de altos arbustos y espinosa maleza. Le digo a Ander que seguir es imposible. Que no nos queda otra que dar la vuelta. Cuanto antes lo hagamos mejor, aprovechando así la poca luz que queda. Pero no le veo con intención de rendirse tan fácilmente. Dice que primero quiere intentar remontarlo unos metros y ver si encuentra una salida. Así que se quita la parte baja del pantalón, sustituye las zapatillas de trekking que lleva puestas con unas crocks, y se mete al agua con la mochila sobre la espalda.

Vistas desde el Routeburn track
Vistas desde el Routeburn track

No tardo en perderlo de vista, oculto tras la maraña de vegetación. Lo único que llega a mis oídos es el ruido de las cuantiosas corrientes de agua. No me sorprende su reticencia a regresar. La mochila con la que carga pesa unos cuantos kilos más que la mía, por lo que sin duda estará más destrozado de lo que yo me siento. Así que la idea de dar la vuelta y pasar otras cinco horas andando, le resultará una pesadilla. Pero lo que trata de hacer parece una locura.

Espero un par de minutos. Al ver que no regresa, me pongo las crocks y voy tras él. La corriente es fuerte y el agua está congelada, por lo que al poco los pies me empiezan a doler. Caerse no sería muy buena idea. Me ayudo de grandes piedras o de ramas en las orillas para no resbalar, lo cual con la mochila a la espalda y sin ver donde piso no parece complicado. Ander está unos ocho metros por delante. Le llamo para preguntar si puede ver algo, pero con el ruido del agua ni chillando consigo hacerme entender.

Ander, viendo que es imposible seguir andando por el río, se sale por una pequeña abertura en la vegetación. Yo le sigo, pero en seguida nos vemos con dificultades para avanzar. Tenemos que ir apartando matojos y sorteando ramas, andando sobre un terreno irregular oculto por la hierba, sin apenas visibilidad. Las piernas se nos llenan de arañazos. Pierdo una de las crocks en un charco de barro, pero por suerte y tanteando consigo recuperarla. Cuando alcanzo a Ander, que se detiene sin saber por donde seguir y que busca señales de algún posible camino, barajamos las opciones que nos quedan. Es imposible avanzar por entre la maleza, y no vemos las marcas naranjas por ningún lado. No sabemos cuanto más hay que remontar el río y de seguir remontándolo, tendríamos que hacerlo a oscuras. Con el agua congelada y el frío que hace sería una bastante mala idea. Cuanto más lo pensamos, más claro tenemos que la única solución posible es abandonar y regresar al parking.

Es hora de regresar al punto de partida atravesando la noche.

4 comentarios en “Mount Owen III

  1. Te compro el siguiente capítulo! Tío cómo te lo curras para tenernos entretenidos por aquí, pero en serio, no hace falta que te juegues la vida tanto jeje

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  2. Jajaja!tu y el agua!menos mal que no te caíste!y oye!me dijiste que esto seria una trilogía!nada de mínimo 4 capítulos!
    Lo bueno,como te dije,que sabemos que al final la cosa salio “bien”, por que lo estas escribiendo…

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