Singapur

Ya ha llegado el fatídico día. Es hora de abandonar Filipinas. Este país en el que tanto hemos disfrutado, del que más que lugares como recuerdo me llevo momentos compartidos con gente increíble. Un lugar que tendréis que visitar no solo por la belleza de sus paisajes sino la de su gente.

En realidad el motivo de mi tristeza es doble. Con mi salida de filipinas tacho un país de la lista de países que componen este viaje. Un duro recordatorio de que esto tiene fecha de caducidad. Solo quedan tres para el final.

Pero no todo son malas noticias. Una parte de mi arde en deseos de proseguir y experimentar, de ver que deparan los días venideros. Y nuestro próximo destino se abre ante nosotros de forma inesperada. Una pareja de amigos nos ha invitado a pasar unos cuantos días en su casa. Volamos a Singapur.

Día de barbacoa
Día de barbacoa

Singapur es un país pequeño pero sorprendente, como sorprendente es llegar a su aeropuerto durante la noche. Si miras por la ventana al sobrevolar el puerto, puedes ver una cuadrícula perfecta de barcos de gran calado con sus luces de posicionamiento encendidas, esperando a que se haga de día. Sin duda, una bonita estampa. El aeropuerto es de los pocos en los que el tiempo se te pasa volando, valga la redundancia: jardines con musica ambiental que simula el trinar de los pájaros, sala de cine, pequeñas salas con televisiones y sofá, salas con videoconsolas, salas con ordenadores, etc. Todo gratis. Estoy seguro que a más de uno le han hecho perder el vuelo. Tras coger un taxi llegamos por fin a casa de Zoe y Jony. Dos gasteiztarras que viven a cuerpo de rey, en su bonito apartamento casi de lujo: servicio de limpieza, BBQ, piscina, sauna, gimnasio, etc. O eso es lo que les creí entender, ya que estaba tan ocupado robándoles ancho de banda en un nuevo intento fallido de poner el blog al día, que mis recuerdos están un tanto difusos.

Nos pasamos 7 días poniendo a prueba la hospitalidad de esta pareja. 7 días de tranquilidad, sin tener que preocuparnos sobre donde dormir o de que visitar, ya que mientras Zoe “trabaja” Jony nos hace de guía. 7 días sin prisas y en buena compañía.

Rascacielos de Singapur
Rascacielos de Singapur

Merluzón, o la merluza león
Merluzón, o la merluza león

Marina Bay Sands Hotel
Marina Bay Sands Hotel

Singapur, una ciudad estado que sorprende, aunque es posible que a la larga te haga sentir encajonado. Antigua colonia británica, de la que obtuvo la independencia en 1963, se ha desarrollado hasta convertirse en uno de los cuatro tigres de Asia, estados que gracias a un rápido crecimiento se han convertido en importantes potencias económicas a nivel mundial. Se percibe el olor a dinero doblando cualquiera de sus esquinas. Plagada de grandes rascacielos y hermosos jardines como el espectacular Gardens by the bay, el cual te puede llegar a quitar el aliento. A este parque nos llevaron el primer día, tras pasar a saludar a merluzón, uno de los símbolos de la ciudad, y atravesar el inconfundible Marina Bay Sands hotel. Íbamos con la idea de presenciar el espectáculo de luces que tras el atardecer se realiza en el parque, visita obligada para todo turista. Estábamos ansiosos de que empezase, y era lo primero en lo que Zoe y Jony habían pensado en enseñarnos. Pero media hora antes del comienzo escuchamos que debido a la muerte de Lee Kuan Yew, mientras el país estuviese de luto el espectáculo no se realizaría.

Gardens by the bay
Gardens by the bay

Gardens by the bay II
Gardens by the bay II

Gardens by the bay III
Gardens by the bay III

Gardens by the bay IV
Gardens by the bay IV

Lee Kuam Yew murió a nuestra llegada, y se instauró una semana de luto por todo el país. Justo el tiempo que íbamos a permanecer allí. Cosas de la vida, nos quedaríamos sin espectáculo. Este hombre fue quien llevó al país a la independencia y quien consiguió convertirlo en parte del primer mundo. Nos quedamos estupefactos ante las muestras de cariño de la gente de a pie que veíamos según íbamos andando por la ciudad. Habían establecido gran cantidad de puntos de duelo en los que la gente guardaba cola para escribirle notas de afecto o dejarle flores, y en radio y tele no se hablaba de otra cosa. Nos quedamos sin espectáculo, pero no es poca cosa sentir a un país entero guardando luto.

En el túnel de entrada
En el túnel de entrada

Caballitos lechuga
Caballitos lechuga

El cangrejo escalador
El cangrejo escalador

Singapur es una ciudad bastante cara, por lo que hicimos bastantes visitas al barrio chino, que aparte de asequible resulta ser muy curioso. Hizo mucho calor y sólo nos tocaron dos días de lluvia: en uno de ellos decidimos hacer una barbacoa y en el otro teníamos planeado ir al Acuapark. Cosas del directo. Pero la barbacoa estuvo deliciosa y aunque debido a la lluvia no disfrutamos de un día de chapoteos, si que pudimos visitar el Acuarium más grande y bonito en el que jamás he estado. Gracias a eso, nadie pudo sentirse decepcionado. Tenían hasta peces guitarra. Un pez guitarra no puede decepcionarte. Y que decir de los caballitos lechuga. O del pez atleta que no paraba de dar vueltas al acuario a toda pastilla. O del cangrejo gigante escalador. Aunque este si nos decepcionó un poco. Estuvimos media hora de reloj observando su precaria escalada para ver si se resbalaba, y acabó dándonos toda una exhibición de agilidad.

Amigos de Nemo
Amigos de Nemo

Barco hundido
Barco hundido

Algo curioso sobre Singapur son sus leyes. Es un país muy estricto, de los que sacan la vara para todo. Si se te ocurriera no tirar la cadena en un baño público, podrías ser penalizado con una multa de 200$. No hablemos de mascar chicle. Poseer un chicle se considera contrabando. No quieren que nadie ensucie sus impolutas calles. No hace mucho un par de alemanes se llevaron unos cuantos varazos y dos años de cárcel por pintar un tren. Aquí no se andan con chiquitas. Apuntamos “recibir un varazo” en la lista de “cosas por hacer en Singapur” pero al final nos quedamos con las ganas. Tendremos que volver en un futuro.

De fiesta con el más moreno de Singapur
De fiesta con el más moreno de Singapur

Zoe y Jony, mila esker por abrirnos las puertas de vuestra casa. Siempre es un placer contar con vuestra compañía. Gracias también por cedernos amablemente parte de vuestro ancho de banda, aún habiéndonos ganado que nos cerraseis el grifo. Ahora, paso a hacer un resumen de como están nuestras deudas. Zoe, considero que ya estamos en paz tras devolverte la visita que me hiciste a Londres. Pero con tu marido…. lo de ese no tiene nombre. Sigo esperando. Típico del viejo Jony.

Mucha suerte en Singapur!

Y cuidado con el hombre de la vara.

2 comentarios en “Singapur

  1. Un placer teneros por aquí. Sois unos yonkis del wifi pero cuando socializais sois majos 😛 Jajaja
    Eso sí, hay una parte que me parecía estar leyendo la Wikipedia… sabes más que yo de Singapur!
    Cuidaos mucho y siempre seréis bienvenidos!

    Me gusta

  2. Manda huevos, llevo 6 años en Finlandia. ¿Pasas un año en UK y ya querías que fuese?? si es queeeee… jeje

    Fue un placer teneros por aquí, si necesitáis pasaros de nuevo no lo dudéis. You are welcome!! 😀 Nos volvimos a quedar sin la versión remake del chiste del “Elefante sin patas”, así que ese será el precio a pagar jejejeje.

    Pasadlo lo mejor posible, disfrutar al máximo!!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s