El Nido

Tras el parón para la boda, toca volver a las viejas costumbres del viajero aguilucho: dormir poco y viajar mucho. Unos pocos valientes nos despertamos a las tres de la mañana para coger un avión hasta Puerto Princesa, visitar un río subterráneo y meternos un total de ocho horas de furgoneta entre pecho y espalda para acabar en la ciudad de El Nido.

Nos esperábamos más de nuestra primera parada: el underground river. Es una cueva medio sumergida preparada para poder atravesarla en una barca para 10 personas. IMG_20150220_180811[Foto 1: Atardecer a orillas del lago] Mejoraría mucho si se pudiese hacer en solitario, a los remos de tu propio kayak. Pero a día de hoy ya es una atracción turística muy concurrida por lo que eso sería inviable. No estuvo mal. El problema es que quizá íbamos con demasiadas expectativas, o que nos estamos malacostumbrando. Creo que lo mejor de aquel día fue el trayecto hasta El Nido, que nos permitió contemplar increíbles panorámicas como la maravillosa Elephant mountain así como un hermoso atardecer a orillas de un enorme lago.

El nido es una agradable ciudad costera al norte de la isla de Palawan sitiada por decenas de pequeñas islas. Es bastante turística, por lo que de tener ganas te permite salir de fiesta hasta las tantas. Pudimos hacer de todo durante los 4 día que permanecimos en ella, y por unos precios que me parecieron bastante razonables.

El primer día la tropa al completo dividida en dos bancas nos fuimos de tour entre diferentes islas. Visitamos lagos ocultos y playas secretas, atravesamos orificios en altos muros de roca volcánica quedándonos sorprendidos por la belleza de lo que ante nuestros ojos se desvelaba. Es increíble la sensación de flotar en medio de un pequeño lago rodeado por enormes muros de piedra, cerrar los ojos y respirar su silencio. Aunque se hace más difícil disfrutar de ese momento cuando las paredes te escupen palabras en francés, inglés o chino.

IMG_20150222_135600[Foto 2: Nac pan beach] Es por eso que al día siguiente, en vez de embarcarnos en otro tour entre islas y rodearnos de nuevo de turistas, decidimos buscar un plan alternativo. Iñaki, Ander y yo alquilamos un triciclo y nos dirigimos a la playa de Nac pan. Fue un largo trayecto de una hora sorteando campos de arroz y baches del tamaño de triciclo y medio. Pero aún con la continua sensación de ir a volcar mereció la pena. Por la longitud de aquella playa de arena casi blanca. Por el color del agua de más de tres tonalidades de azul diferentes. Por la tranquilidad de una playa apenas visitada. Allí disfrutamos de un descanso que veníamos necesitando, tomando el sol y dando solitarios paseos bajo la atenta mirada de lejanos islotes. Era difícil creerse que oculto en aquel idílico paisaje acechaba un peligro mortal. Por varias ocasiones nos advirtieron de no meternos en el agua más allá de la cintura, ya que las fuertes corrientes podían hacer que no volvieses a salir. Con lo apacible que allí todo parecía.

Al tercer día probamos de nuevo con el submarinismo. Las inmersiones no fueron tan vistosas como las de Apo island y además no me sentí tan cómodo como aquella vez, sino más bien como un pato con neopreno, sin saber cómo moverme. Aunque también es cierto que pudimos contemplar un pequeño grupo de rayas hermosísimas. Pero lo mejor ese día estaba sobre el agua. Me tocó navegar en solitario con el grupo de madrileños y aún no estando en un principio muy seguro de ir a salir vivo, las risas estaban aseguradas.

IMG_20150221_090241[Foto 3: Vistas desde el hotel] Aún sin haber buceado todo lo agusto que hubiese querido, esta vez también disfruté de la tranquilidad que te envuelve bajo el agua. El estado de relajación al que llegas gracias a las regularidad de una respiración lenta y profunda. Es tal la relajación que te invade que tu mente queda totalmente despejada, permitiendo enfrentarte a situaciones comprometidas con mayor frialdad. Como aquel momento en el que por descuido Roberto de un manotazo me quitó el respirador de la boca. No hay más que recordar lo aprendido, no parar de expulsar aire, recuperar el respirador y volvértelo a poner. Y después, a seguir buceando. Tengo que decir que a Roberto yo también le di su trabajo y algún aletazo mío se acabó llevando.

IMG_20150224_145205[Foto 4: Los cocos de la victoria] El cuarto día amanecimos sin prisas. Tocaba comenzar con las despedidas. Para muchos el viaje llegaba a su fin e iniciaban un lento regreso a Manila. Quedándonos todavía a Ander y a mi un largo viaje por delante, entiendo que las despedidas se convertirán en algo rutinario. Tras decir adiós a todos, o eso quiero creer, me embarqué en una nueva aventura junto a Moncho a lomos de un kayak. Remamos entre peces voladores hasta llegar a una remota playa, pasando por las hendiduras que las olas dejan en las montañas rocosas a modo de gigantes fauces. Una vez allí resultó que la playa no era tan remota como parecía, y junto a tres perros nos pasamos la mañana tomando el sol, jugando a la petanca con cocos y grabando vídeos chorra con la GoPro. Tras un par de horas volvimos con dos cocos a modo de tesoro. Nos los abrieron en el hotel con mano experta y declinaron nuestra oferta de probarlos un par de miles de veces. Aquí están hasta las narices de comer coco. Pero a nosotros nos supieron a gloria.

Al día siguiente de madrugada partió el segundo grupo, quedándonos solos Ander, Roberto y yo. Nosotros tres seguiremos viajando algo más de una semana, hasta que Rob también nos abandone.

Neuretzat, edo geuretzat euskaldunak garen einean, Filipinetan aurki dezakegun gauza harrigarrienetariko bat bada hemen naiz eta Euskal Herriari buruz edota geure hizkuntzari buruz ideiarik ez izan, nola zenbait euskal hitz erabiltzen dituzten bere eguneroko hizkeran. Naiz eta euskara zer den ez jakin, “itxura” bakoitzaren aurpegiaren antza dela erantzungo dizute galdetzerakoan. Eta “kili-kili”, norbaiteri irribarre eginarazteko gorputzean egindako laztanak. Baita ere “patsada” izeneko ostatu bat aurkitu izan dut geure bidaian, lokuluxka patxadatsu bat botatzera deika balego bezala.

Guztiz bitxia da neuretzat. Gustatuko litzaidake zein beste euskal hitz erabiltzen dituzten jakitea. Hala ere, nioen moduan hitz hauen jatorri bereziari buruz ideiarik ez dute, eta geure burua espainiar moduan aurkeztea geratuko zaigu bakarrik.

Un comentario en “El Nido

  1. What’s up bro?

    Hortikan gustora zaudetela argi gelditzen da. Bloga oso ondo dago, idazkera poetikoa eta argazki politak ere. GoPro Horren bideoak faltan botatzen ditut, eta bizar-selfiak ere!

    Ondo izan.

    PD. NaHiz eta…

    Le gusta a 1 persona

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