Concilio en Boracay

Hasta ahora hemos vivido en lo que me parece la filipinas de verdad. Apenas hemos visto turistas salvo en contadas ocasiones como la reserva de Oslob. Hemos visto cómo vive la gente, hemos podido viajar a nuestro antojo. Ha sido una primera semana perfecta. Pero ahora toca cambiar de tercio. Nos juntamos en Boracay con familiares y amigos con los que asistiremos dentro de 4 días a la boda. Podríamos decir que Boracay es una especie de Ibiza filipina. Tiene una enorme playa que aunque increíble está abarrotada de extranjeros. Al parecer es la séptima mejor playa del mundo, pero no nos percatamos de ello hasta después de habernos ido.

IMG_20150214_173704 [Foto 1: White Beach]
Aquí nos esperan días de playa y cervezas con viejos amigos. Boracay apenas era nada hace diez años cuando el turismo comenzaba. He conocido gente con la suerte de haber viajado en aquel entonces que habla de como todo ha cambiado, para mal en la gran mayoría de los casos. IMG_20150214_123209Como tantos otros considero que el turismo quita realismo, resta belleza, así que no puedo más que pasar envidia. Mucha envidia. [Foto 2: White Beach] Pero se que lo que hoy veo no tiene nada que ver con lo que será en otros diez años. No me puedo quejar. Sin lugar a dudas, si alguien quiere visitar filipinas, cuanto antes lo haga mucho mejor.IMG_20150214_122402 Hacemos poco aparte de dejarnos el dinero. Tratamos de comer en sitios autóctonos, alejados de los chiringuitos para turistas que abarrotan la playa. [Foto 3: Foto de nuestro lugar de descanso en Boracay] Tenemos suerte y disfrutamos de la gastronomía filipina. Pero también es cierto que nos divertimos mucho. Como en el flying fish, por ejemplo. Mikel nos lo recomienda y como experto en filipinas que es, no podemos más que hacerle caso.

Agarraros los machos que vienen curvas.

Flying fish consiste en una balsa hinchable, a modo de toro sentado pero enganchada a una lancha. Yo voy en la balsa con Ander y Hector, Ander en medio y nosotros a los lados. Todo parece correcto, pero al navegar contra el viento vemos que se desata la locura. La lancha se abalanza a toda máquina mientras el aire penetra por debajo de la balsa hinchable haciéndola elevarse. Debido a la diferencia de peso la balsa se inclina hacia el costado de Héctor, quien prácticamente tiene medio cuerpo sumergido en el agua. Vemos pasar el mar bajo nosotros a toda pastilla. 2 - Desconocimiento[Foto 4: Ander, Héctor y yo montados en la bestia] Es cuestión de segundos. Sin duda caerse tiene que doler. Y es entonces cuando vemos a Héctor desaparecer. En un abrir y cerrar de ojos donde antes estaba sentado ahora sólo queda un espacio vacío. Con la balsa cada vez más elevada e inclinada hacia su costado y una pierna bajo el agua, no ha podido aguantar por más tiempo y ha tenido que soltarse. El golpe contra el agua le deja sin aliento, según nos comenta después. Pero la carrera todavía no ha acabado. Ander y yo seguímos agarrados a la balsa como si nuestras vidas fueran en ello. Ambos hemos visto la torta de Héctor y no estamos dispuestos a pasar por lo mismo. Pero aunque no nos damos cuenta en ese momento, es una batalla perdida. La balsa se ha descompensado tras la caída de Héctor y ahora se eleva más rápidamente por mi lado. Prácticamente está perpendicular al mar cuando Ander se cae al agua. Veo como desaparece, dejándome sólo sobre la balsa, y en ese momento juro que si yo soy el siguiente, como mínimo me llevaré conmigo al otro lado el asidero de plástico que estoy agarrando con las manos. Pero me doy cuenta que la balsa sigue inclinándose y que no se como ha pasado, pero ahora el mar esta sobre mi cabeza. Tengo que soltarme antes de que la balsa caiga sobre mí. Me preparo para la caída y cierro los ojos.

2 - PidiendoPS

[Foto 5: Ander y yo, ya en solitario, pidiendo más caña] Al abrirlos, veo que la lancha ha parado y da la vuelta para recogernos de nuevo. Héctor comenta que ha caído de costado y que tiene un par de costillas magulladas. No quiere arriesgarse por lo que decide parar y subirse a la lancha. Ahora solo quedamos Ander y yo. Estando cada uno a un lado de la balsa, tras haber caído por primera vez y saber de primera mano que la caída puede ser dolorosa, nos disponemos para lo peor. La lancha vira una vez más y se encara al viento. Nuestros músculos se tensan con anticipación. La lancha acelera y podemos sentir como esta vez la balsa se eleva con más facilidad todavía, debido a la diferencia de peso. 2 - ArrepentimientoPS[Foto 6: Ander y yo, arrepintiéndonos de nuestra petición] Llegamos a sentir como se elevaba del todo, despegándose del agua y volando literalmente por unos segundos a modo de cometa. Ander y yo tratamos de escondernos en las hendiduras de la balsa para poder aguantar con menos esfuerzo los embates contra la mar y protegernos del viento. La balsa se eleva una y otra vez, pero esta vez se mantiene estable en el aire, quedándose paralela al agua. Escondidos en las hendiduras, con los músculos exhaustos y agarrotados por el esfuerzo continuado, nos damos cuenta de que hemos conseguido prevalecer.

IMG_20150214_175823[Foto 7: Atardecer en Boracay]
Personalmente creo que escondidos en las hendiduras tal y como estábamos, rezando por nuestras vidas, el conductor de la lancha no podía vernos. Le era imposible saber si seguíamos en pie o si por el contrario estábamos perdidos en algún lugar de la mar. Por lo que al final decidió dar el asunto por finalizado. Ander y yo pudimos respirar, relajar los músculos, y sentirnos victoriosos una vez más. Habíamos conseguido domar a la bestia.

2 comentarios en “Concilio en Boracay

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s